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Leyes de Atracción (((Para Chikusa))))

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Leyes de Atracción (((Para Chikusa))))

Mensaje por Invitado el 26/12/2009, 4:16 am

Años y felices fiestas que no escribía fic... al menos unos 3 años creo... y tuve que exprimirme el cerebro para que esto saliera a pesar de que la idea desde el comienzo la tuve... maldita musa te me has puesto difícil, desgraciada

Así pues mi primer fanfic de Reborn (debí terminar el 8059 que empecé TOTUU), espero le guste a Chikusa....


Título: Leyes de Atracción
Pairing (??): 69x27x69
Páginas: 5
las mas difíciles de mi existencia zoomg


LEYES DE ATRACCIÓN


Todo ser viviente posee al menos una atracción hacia algo en particular. Ninguna criatura, sea humana o animal escapa de la ley de la naturaleza ante el hecho de aferrarse a algo de manera indispensable, sin importar el contexto o el modo, sea material o incorpóreo, sea esencial o secundario, sea real o ficticio. Y aún cuando esta situación puede considerarse normal o justificable, es en determinados casos donde esta atracción puede resultar incontrolable incluso para el mismo individuo que la posee, pasando a ser de un estado de gusto y deleite a una necesidad para su mismo organismo.

Abriendo los ojos tras varios intentos finalmente consigue hacerlo, por unos momentos cegándose por la luz que de la nada parece surgir, y cuando usa el dorso de su mano para brindar algo de sombra y poder dejar que sus ojos se acostumbren al resplandor que le obstruye ver, tras algunos momentos su estado semiinconsciente pasa con un respingo a ser uno de total alerta reconociendo aquél lugar al instante, sus pupilas contrayéndose esta no vez no gracias a luz, si no al temor que le recorre el cuerpo, y que es visible en su mirada: temor. Dando un par de pasos detrás suyo, revisa el lugar ansioso pero no por ello con gusto, ante la expectativa de visualizar a aquél que por semanas y contra su voluntad ha estado llevándole a ese lugar que cubierto de verdes prados y aguas cristalinas, arboledas y ramificaciones casi salidas de un lugar de ensueño, no hacen únicamente mas que disfrazar la realidad de ese lugar que podría resultar mágico para cualquiera que lo pisase... cualquiera, excepto él, sabiendo que aquello lejos de la belleza latente que parece expedir, no es mas que una completa e interminable pesadilla que tarde o temprano mostrará su verdadera naturaleza.

Un ruido a sus espaldas y no evita girarse alterado sintiendo que la respiración de un momento a otro se le ha acelerado de sobremanera, sus ojos nuevamente escaneando y buscando aquella presencia que sabe es la responsable de su estar ahí, la responsable de una pesadilla que se ha estado repitiendo semana con semana, la responsable de ese nudo el estómago que le acongoja y que no le deja pensar con claridad... Soltando un chillido casi ahogado finalmente cual cervatillo intentando escapar de su predador comienza a correr entre las arboledas buscando refugio, una forma de escape, una forma de librarse de lo que sabe acontecerá si simplemente se queda ahí de pie. Continúa corriendo sintiendo como las filosas puntas de las salientes de madera se le atoran entre la ropa, rasgándola a momentos al igual que su piel, algunas finas brechas abriéndose conforme avanza mas y mas, su respiración yendo en aumento hasta que finalmente termina cayendo de bruces al suelo, un ligero sonido a causa del golpe contra la superficie áspera arrebatándole el poco aire que lograba retener en su interior a la vez que se encoge un poco buscando recuperarse de aquel golpe, consecuencia de su propia torpeza.

Cansado y sofocado, levanta la mirada tras algunos minutos mirando a sus alrededores, solo su agitado respirar siendo lo único audible en el lugar, una mirada a su derecha, a su izquierda, incluso a su espalda... no evita suspirar en alivio al no encontrar aquello que tanto le aterra, y no es hasta que mira de nuevo hacia el frente que se topa con un par piernas frente suyo, mismas que le congelan en helado terror en su misma posición, y si bien sabiendo que no necesita levantar la mirada para confirmar a quien cree verá ahi, lo hace, únicamente para reafirmar sus sospechas y toparse con la mirada bicolor de aquel que con sus propias manos por generaciones anteriores ha tomado vidas ajenas sin el menor remordimiento y que incluso en su propia época, intentó acabar con su existencia...

Y que si lo pensaba bien ahora, hubiera preferido que en verdad le matara ese día, para evitar la tortura que sabía se avecinaba.

Una suave risa escapa de los labios del mayor, la misma risa que lleva escuchando desde que comenzaron aquellos encuentros indeseados y que a su vez, lejos de ir a la par con aquel rostro que a menudo suele verse amable, le hace sentir escalofríos casi incontrolables.

“Te ves bastante tenso esta noche, Tsunayoshi-kun... ¿ocurre algo?”
Aquella pregunta no era mas que una burla por parte del italiano y lo sabía; había aprendido a conocer aquel ligero sarcasmo que usaba para divertirse, sabiendo que era obvio que aquella situación le ponía nervioso en demasía, ¿pero a quién no? Le había vencido una vez, pero malamente había aprendido que en ese lugar, el peliazul hacía las reglas... Volvió a escuchar al otro preguntarle sobre el motivo de su temor, y le miró casi con indignación, sus pupilas acarameladas dibujando una expresión de total desconcierto y angustia. Sabían por que estaban ahí ambos, él le había traído después de todo, ¿por qué simplemente no tomaba lo que quería y le dejaba en paz de una vez por el resto de la noche? Simplemente por que era Mukuro, y por que hacerlo de forma rápida y directa no tendría sentido.

Todo era un juego de resistencia.

Cerró los ojos con fuerza y se encogió apenas le notó extender la primer mano hacia él, no obstante la mano en su cabellera sintiéndose bastante diferente de otras ocasiones; abriendo los ojos casi con sorpresa y no evitando levantar la misma dirigiéndola de forma cuestionante al sujeto enfrente suyo... ¿No era aquí cuando sin preámbulos comenzaba todo? Otra sonrisa mas por parte del mayor y antes que pueda darse cuenta, los labios del italiano ya están sobre los suyos, un masaje lento y extraño comenzando a suceder con aquel contacto, un sentimiento totalmente nuevo a diferencia de otras veces. No evita entrecerrar los ojos pasados unos momentos, y aún cuando trata de mantenerse consciente sobre la treta que aquello seguro implica, por unos instantes de verdad parece dejarse sumergir en ello soltando un murmullo leve desde la base de garganta si bien débil lo bastante audible para ambos, a consecuencia otra sonrisa formándose en la comisura del mayor y un sonrojo tiñendo las mejillas del castaño de forma mas que notoria, para desagrado del mismo. Separándose tras unos momentos mas, es notoria la diferencia de experiencia entre ambos menores, si bien el otro habiendo existido y vivido de diversas maneras llevando una clara ventaja sobre el japonés. ¿Podía recordar siquiera un beso recibido en el mundo real? Recordaba obviamente el de la chica que justo actuaba como representante del autor intelectual de aquella ilusión, pero realmente no podía tomarse como uno, ¿verdad?

Sus pensamientos pronto se ven interrumpidos por la sensación del contacto de una superficie dura a su espalda, y apenas reacciona se da cuenta que el mayor le tiene contra uno de los árboles de la zona; comenzando a asustarse y a sentir familiar la situación, se remueve levemente mientras un kufufu al que esta comenzando a acostumbrarse llena el aire y resuena por los alrededores, su mirada divagando de un lado a otro intentando ubicar la procedencia del mismo, pero poco logrando con ello. Temeroso y aún algo dudoso, menciona el nombre del otro en espera de al menos conseguir una respuesta, y aunque sabe aquello puede marcar su propia tumba al hacerle creer al otro que le necesita, no es que realmente esté en una posición de poder quejarse o exigir... Pronto de la nada una sensación familiar pero repentina hace que se le enchine la piel, y al bajar la mirada comprueba que finalmente el guardián de la niebla ha comenzado a atacar, pequeños caminos ascendentes trazados con los labios del mayor comienzan a ser presentes, los mismos situándose de la base del cuello hasta la quijada del menor de forma sutil pero firme, el chico tensando su propia mandíbula asegurándose de contener cualquiera que fuera el sonido que había estado a punto de soltar, fuera bueno o malo no pensaba averiguarlo, solo sabía que debía intentar mantener la calma a como diera lugar o las cosas podrían ponerse mal. Bajando la mirada, pronto se topa con la del contrario, la misma mirada hambrienta y deseosa de otras ocasiones recordándole cual era su realidad, y por mas irónico que pareciera, recordándoselo cuando incluso aquello se trataba mas que de un sueño, de una pesadilla.

Las caricias y las atenciones en ningún momento cesaron; fuera por la falta de costumbre ante aquellos toques y roces o que el mayor fuera realmente bueno en aquello, la idea de admitir que el contacto con otro chico le agradaba no dejaba de carcomerle la mente y de hacerle sentir que de algún modo traicionaba a aquella persona que sabía era la que realmente quería, incluso si pareciera no estar enterada de sus sentimientos... una pinchazón repentina y fuerte le sacó de sus pensamientos de forma automática, a la vez un siseo a modo de queja se escapaba de sus labios, y bajando la mirada se estremeció al notar la sonrisa que el ilusionista daba, la cual no hubiera sido tan mala si no estuviera acompañada de aquella mirada fría y seca que mantenía clavada en él. ¿Es que acaso podía leer su mente también?

“No te noto demasiado concentrado, Tsunayoshi... ¿es que hay algo o alguien ocupando tu mente?” La pregunta del mayor le sobresaltó; no podía permitir que el nombre de aquella chica llegara a sus oídos, y menos por de su propia boca... Aún en silencio, simplemente mantuvo la mirada en la del otro y la entrecerró un tanto; ¿que respondería? Nada en realidad, no debía...”...Imperdonable hacerle ello a quien intenta demostrarte como de un modo u otro poseerá tu cuerpo... y sabes a lo que me refiero... Kufufu...~” las mejillas se le pintaron tras aquellas palabras mas que claras; como si tras semanas de aquello hubiera podido seguir haciendo oídos sordos a esa frase que a menudo le había escuchado pronunciar, y que justo como otras ocasiones comprobaba; apartando la mirada, resopló un tanto a la vez cerraba los ojos nuevamente, resignándose a su destino y como pocas veces ni siquiera por valor simplemente admitiendo que resistirse retardaría mas lo inevitable.

“Haz lo que debas Mukuro, siempre es igual...”

No obstante contrarias a sus palabras, aquellas caricias cesaron. Algunos minutos pasaron en los que hasta que a Tsuna le pareció realmente extraño aquello y aventurándose a abrir los ojos, se topó con algo que solo una vez había visto anteriormente: el semblante casi enfurecido del mayor, a la par su ojo carmesí brillando de forma intensa; si hasta ahora se había sentido con una tranquilidad realmente extraña, esta vez no obstante no evitó ponerse nervioso y preocuparse. Se removió levemente y apenas abrió levemente los labios para pronunciar palabra, notó como el ojo del mayor incluso dentro del sueño cambiaba de su característico número 6 al 1, a la vez el mismo le miraba de forma fija. ¿Qué lo había puesto así?

“...Realmente eres un sujeto lleno de sorpresas Vongola... Pensar que por tu falta de malicia no sabrías dañar el orgullo de un hombre... y mas aún el mío.... Aún si es necesario, te arrancaré cualquier otro pensamiento que esté en tu mente y haré que desees no haber dicho esas palabras...”

Abrió los ojos con miedo cuando escuchó aquella advertencia por parte del peliazul, habiéndolo empezado a conocer bastante todo ese tiempo como para saber que hablaba mas que en serio; removiéndose un tanto y mirándole asustado nada venía a su cabeza sobre lo que el otro podría hacer... ¿acaso podría matarle en sus propios sueños?...

“...Créeme Vongola... hay cosas peor que estar muerto”...

Y aquéllo respondió la pregunta que tanto le había estado rondando por la cabeza hacía unos minutos, sus pupilas contrayéndose cuando la silueta del mayor comenzó a distorsionarse poco a poco; ¿que sería ésta vez? Ni siquiera podía tener una sola idea clara. Aún revolviéndose e intentando liberarse, notó como tras algunos momentos el lugar comenzó a llenarse de una niebla densa y característica del guardián, obstruyéndole la visión del mismo. Miró en todas direcciones y justo cuando pensaba que el asunto no podía ponerse mas extraño, el árbol a su espalda le sujetó de forma mas firme, arrancándole un respingo por la rudeza y la sorpresa de aquel aumento de fuerza repentino, apretando los ojos y si bien antes resignado, cambiando de opinión e intentando rehuirle. No se dejaría, no lo haría... La humedad que sintió pronto en su oreja en conjunto con el contraste de la respiración caliente en su oreja le hicieron estremecerse y no de gusto precisamente, era una zona especialmente sensible y aquel chico lamiéndola en demasía y sin sutileza era algo que podía resultarle bastante grotesco por el simple hecho de saber que no aplicaba ningún sentimiento mas que el herirle o en este caso, vengarse. Pasados algunos momentos, la lengua del otro comenzó a bajar por su cuello dejando el mismo camino mojado, a instantes hincando dientes y provocando succiones que conseguían crisparle los nervios... Odiaba aquello... sabía que puntos tocar, sabía que movimientos hacer, y muy a su pesar, sabía como causarle aquella extraña combinación entre desesperación y necesidad. Un jadeo escapó de sus labios a la vez que intentaba mirar de reojo al italiano detrás suyo, las mejillas algo enrojecidas y la mirada algo perdida, misma que fue contactada por la del otro, la misma sonrisa burlona representativa y anunciándole que algo estaba por ocurrir. Sumergido en la mirada del otro, una sensación en su zona baja le hizo soltar un gemido audible y arquearse de forma violenta contra el mismo, sintiendo nuevamente esa horrible mezcla de sentimientos encontrados. Girándose como pudo a mirar que había causado ese estremecimiento, a pesar del estado en el que comenzaba a entrar no evitó abrir los ojos a modo de shock, topándose con un semblante conocido, y una voz y risa características... las mismas que habían estado poniéndole los nervios de punta las últimas semanas, y el principal responsable de su estancia en ese lugar.

Así eran las cosas para Tsuna ahora: Bien era cierto que su intuición no lo traicionaba, y que el mayor no mentía cuando de hacer amenazas se trataba, y ahora mismo lo confirmaba: algo peor que el mismo italiano por si mismo, era el hecho ser atacado por el.. de forma doble.

¿Qué utilidad tendría el ser un maestro ilusionista y el guardián de la niebla, si no se podía sacar ventajas de ello de vez en cuando? El castaño no tuvo tiempo si quiera de pensar o decir algo cuando ambos chicos al unísono le atacaron de forma consecutiva y a la par. La boca de uno en su cuello, orejas y clavículas magullando y mordiendo cada parte que podía dejando marcas notorias de posesión, a la vez el chico delante se encargaba de los puntos estratégicos al frente del menor, pecho y abdomen, siendo atendidos sin piedad alguna. Incluso si ésta vez no hubo golpes o tortura física de ningún tipo, no pasó mucho tiempo antes que el primer hilo de saliva cayera de sus labios y se desbordara de forma abundante bajando por su cuello; a su vez jadeando de forma insistente e inmovilizado totalmente, mas que nunca hubiera deseado estar libre para poder descargar algo de ansias en la cabellera del otro delante. Y nuevamente sentía odiar todo aquello, aquella impotencia que le embargaba pero que al mismo tiempo le brindaba placer... No sabía en que momento aquello había pasado de ser molesto a sentirse tan bien, no obstante lo vergonzoso seguía presente. Movíendo sus caderas de forma insistente contra quien ejercía atenciones en ambos lados, era casi tortuoso no saber escoger entre lo que aquello le ofrecía, siempre odiando la toma de decisiones, siempre odiando el llegar a sentirse extrañamente atraído a aquello que tanto temía. Ambos italianos rieron de forma macabra mientras sin aviso previo, comenzaban a despojarle de la ya fábrica húmeda que aún le cubría exponiendo su ya creciente y obvia erección para delirio de los mayores, que no tuvieron consideración a la hora de pasar a jugar con aquello, nada de dedos, ni caricias, ni siquiera preparación, simplemente lo que era aquello: tomarle lo que se quisiese como en ocasiones anteriores.

El castaño conocía bien aquello y no hubo pasado demasiado tiempo cuando aquel dolor inconfundible le llenó completamente, de forma metafórica y literal. No hubo tiempo de espera a acoplarse a aquella intromisión, y mucho menos siquiera de poder recuperar aire para gritar o gemir. Sintiendo las embestidas fuertes y las succiones por parte del mismo sujeto, mareado y aturdido entre falta de aire y dolor, no tuvo voz siquiera para llamar el hombre el otro cuando una mordida en el cuello se hizo presente y una de las manos se fue a pellizcarle uno de los pezones del cuerpo. Entre tanta fricción forzada e intensa no tardó en comenzar a correr sangre por los muslos del menor hasta sus rodillas, algunas gotas perdiendo los finos caminos trazados con el traqueteo de aquel encuentro, otros mas simplemente absorbiéndose en la piel blanquecina del candidato mafioso. Aquello dolía demasiado, y el placer que sentía delante comenzaban a molestarle realmente, la sensación invadiéndole siendo similar al no poder respirar estando bajo el agua. Tirando de la cabellera alborotada del japonés, el mayor repitió sus acciones hasta que logró arrancar gemidos audibles por parte del otro.

“...¿Puedes sentirlo, Vongola?... Las ansias... La desesperación.. El sentir que incluso en tu propia cabeza, no eres dueño de tus pensamientos... Kufufu... no se comparara jamás con lo que yo he de lidiar... Pero al menos puedo decir que esto resulta divertido, incluso para ti...”

Juegos mentales.
Los conocía, no debía caer...

“...¿Puedes respirar?...¿Qué tal ver?...¿Tal vez tocar?... Quieres terminar con esto... ¿cierto?”

Preguntas capciosas.
Las había usado antes, pero no era que pudiera tener tanto auto control como para resistir cada ataque del mayor, y eso lo comprobó al dejar salir otro jadeo audible, esta vez tensándose de forma notoria...

“....¿Te quieres ir, Tsunayoshi-kun?... Tu me pusiste en ese lugar... en esa prisión... y yo seré responsable ahora de decidir cuando liberarte de la tuya...”

Palabras sugestivas...
tenía que aguantar, debía resistir.. incluso si las penetraciones se habían hecho mas profundas y su miembro en la boca del otro suplicaba por liberación, la misma que un último movimiento fuerte y a la par lograron llevarle aun punto en que no supo más de si...

///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

Abriendo los ojos de forma automática se sentó de golpe mirando hacia todos lados, reconociendo aquellas pareces color claro que le rodeaban; su mesa, su armario, su cama, su habitación... Se llevó una mano al cuello buscando por marcas invisibles, y no obstante si bien no evidencias en su cuerpo presentes, se sonrojó de forma violenta cuando la tela entre sus piernas se sintió húmeda totalmente a la vez hundía el rostro contra sus rodillas y sus sábanas. Nuevamente había pasado... y nuevamente el motivo por el que realmente temía de aquellos sueños se había hecho presente: que a pesar de lo que ocurría ahí, de lo grotesco y lo insano que aquello era, siempre el resultado fuera obvio de aquel modo, y en esta ocasión, un tanto mas abundante... y que muy a su pesar, era un hecho que sabía y que muy en sus adentros admitía: que el italiano no se equivocaba al decir que su cuerpo le pertenecía de un modo u otro, después de todo reaccionaba ante el mismo, incluso si su mente intentaba dictar otra cosa, e incluso si su mente no lo entendía.


No obstante, era un hecho que era cuestión de tiempo para que Tsuna sucumbiera totalmente, y que tarde o temprano entendiera como aquello funcionaba y descubriera el verdadero secreto del poder de Mukuro...
...Después de todo, las leyes de atracción siempre están presentes
y de la forma y la persona con quien menos lo esperamos...
solo es cosa de descubrirlas y usarlas a favor....


~Arriverchi, Kufufu...~

*MUERE*

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Re: Leyes de Atracción (((Para Chikusa))))

Mensaje por Invitado el 26/12/2009, 10:43 am

...............................................TE QUEDÓ GENIAL *-*
Otra musa te visitó o algo e__e pero.. ¡LO ADORO! *______*

*Abraza* Es amor~~~

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Re: Leyes de Atracción (((Para Chikusa))))

Mensaje por Invitado el 28/12/2009, 12:04 am

Sinceramente me encanto, me gusta tu manera de escribir aunque en unas partes se hizo un poco densa, al principio xD solamente pero ya cuando llegaste al climax te quedo espectacular, dentro de todo me gusta como escribís y te expresas :3 te quedo precioso el fic 8D gracias Yama~ perdon por pedir algo tan difícil ;w;...~*le tira flores*(?)

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Re: Leyes de Atracción (((Para Chikusa))))

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